Chile y Perú tienen la oportunidad de “añadirle valor al cobre y el litio” por la electromovilidad: Deuman

Chile y Perú tienen la oportunidad de “añadirle valor al cobre y el litio” por la electromovilidad: Deuman

Los coches eléctricos utilizan cuatro veces más cobre que uno convencional y las baterías necesitan esencialmente del litio. El avance de la electromovilidad está beneficiando a los países con inmensos yacimientos de litio, como Bolivia, Argentina y Chile, el triunvirato conocido como la «Arabia Saudita del oro blanco». En Chile, el metal ha ido ganando más protagonismo en su cartera de exportaciones mineras en los últimos años. Ahora bien, el efecto de la electromovilidad también ha tocado con su barita al cobre.

Para Jaime Parada, socio fundador de Deuman, países como Chile y Perú tienen la oportunidad de “añadirle valor al cobre y el litio” y dejar de ser solo proveedores de materias primas. “Esta es una oportunidad extraordinaria para nuestros países”. El 75%de la producción mundial de cobre se consume en productos que hacen posible la electricidad.

Los trazos del futuro de la industria del automóvil aún son tenues pero cada vez es más claro que su forma final es el de la electrificación.

Los autos eléctricos no son solo una buena idea sino una inevitable realidad, y las políticas para impulsar su uso, en muchos países con mercados sólidos y sanos, con un consumo interno en auge, premian a los fabricantes y comercializadores de autos eléctricos y castigan a los que aún se apoyan en tecnología basada en los carburantes.

Ciudades como Barcelona, París, Londres y California, y países enteros como China han anunciado que desde determinado año, pasado el 2020, solo permitirán circular por sus autopistas y calles autos eléctricos o híbridos.

Los trazos del futuro de la industria del automóvil aún son tenues pero cada vez es más claro que su forma final es el de la electrificación. Las empresas que buscan sobrevivir en los negocios intentan siempre adelantarse a los sucesos, que equivale a lanzar una moneda al aire. BMW no tiene certeza alguna de cómo se comportará el mundo y los políticos en un par de años. Pero tampoco pretende esperar a saberlo

La Unión Europea, China y Estados Unidos, han impuesto a todos los fabricantes un límite de emisiones de CO2 (gas a efecto invernadero). A partir del 2021, la media de emisiones de CO2 de los modelos vendidos por un mismo fabricante no podrá superar los 95 g/km. Todas las grandes marcas de automóviles saben que si no se reinventan perderán su posición de poder en los mercados. Es una carrera contra el tiempo. La decisión de BMW de agenciarse cobre para los próximos años es inteligente e imitable. En su misma dirección van otras tantas fabricantes de autos como Toyota, Audi y Mercedes Benz. Ninguna está dispuesta a dejar una porción de mercado.

La revolución de los coches enchufables, para gigantes de las materias primas como Glencore, será una realidad.  La enorme empresa suiza avisó al mundo que la demanda de metales básicos irá al alza en los próximos años. “Anticipamos que para el 2030, la demanda de metales como cobre, cobalto y níquel se incrementará dramáticamente, en línea con las ventas de vehículos eléctricos”, señaló la gigante Glencore en un reciente tuit corporativo.

 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)