Chuquicamata Subterránea, gigante minero de US$5,500 millones que estrena Chile hoy

Demoró casi 15 años en concretarse desde su primera ingeniería, peor hoy miércoles 14 la estatal chilena Codelco inaugura Chuquicamata Subterránea, u  portento de la ingeniería minera que le da nueva vida a un yacimiento a tajo abierto y desde hoy bajo tierra. Los elevados costos de producción (un rajo de 1,000 metros hacía insostenible el uso de camiones de acarreo) obligaron a los directivos de la minera pública a decidir entre cerrarla, esperar precios del metal rojo mucho más elevados o utilizar la ingeniería para explotarla de forma subterránea. Ganó la imaginación y la ciencia.

Codelco se rehúsa a renunciar a una mina que le ha dado motivos de orgullo por más de cien años. Ahora operarán al mismo tiempo el tajo y la mina subterránea. Esta transición tomará siete años hasta alcanzar la capacidad productiva prevista de 140.000 toneladas de mineral por día, lo que significará una producción de 366,000 toneladas de cobre fino y más de 18,000 toneladas de molibdeno fino al año.

Todo lo referente a Chuquicamata Subterránea es enorme: una inversión de US$5,500 millones (más que en Quellaveco); tres niveles de profundidad, con un total de más de 898 metros desde el fondo del rajo actual y más de mil metros desde la superficie; más de 13,000 empleos generados en la etapa de mayor apogeo de la ejecución del proyecto; 142 kms de túneles proyectados y sistemas de ventilación colosales.

Mina Chuquicamata Subterránea es un proyecto estructural y estratégico que representa parte importante del futuro de Codelco y que consiste en la transformación del rajo abierto más grande del mundo en una gigante operación subterránea que permitirá explotar parte de los recursos que quedarán bajo el actual yacimiento. Si Coldeco no emprendía este cambio, Chuquicamata como rajo hubiera dejado de ser rentable dentro de la próxima década y se hubiera convertido en un pasivo para el fisco chileno.

Bajo el rajo se han cuantificado cerca de 1.700 millones de toneladas en reservas de mineral de cobre (ley 0,7%) y molibdeno (502 ppm), que representan más de 60% de lo explotado en los últimos 90 años. La opción técnica y económica aconseja explotar esas reservas a través de la construcción de una mina subterránea, que será una de las más grandes, modernas y eficientes del mundo. Solo su sistema de transporte por fajas tiene una extensión total de 15 km.

El proyecto considera la explotación por medio de macro bloques, con el proceso de extracción block caving, en una mina subterránea que comprende cuatro niveles de producción; un túnel de acceso principal de 7,5 kilómetros; cinco rampas de inyección de aire limpio, y dos piques de extracción de aire, entre muchas otras obras. 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)