Dos ONG afirman que EIA de Tía María no ofrece garantías ambientales

Representantes de las ONG CooperAcción y Grufides se han reunido para debatir sobre Tía María y ha llegar a la conclusión de que el proyecto de cobre de Southern Copper “no garantiza la protección y el cuidado ambiental que requiere el Valle de Tambo, zona que hoy se dedica a la agricultura”, a pesar de que la minera de Grupo México ha comunicado que no utilizará agua fresca sino del mar y que los estudios hidrogeológicos indican que las aguas subterráneas no tienen ninguna conexión con el acuífero del río Tambo. Esta última referencia se incluye el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), en el anexo 4.7.

La directora de CooperAcción, Ana Leyva, advirtió que el EIA del proyecto, aprobado en agosto del 2014, plantea serias dudas. “La Tapada y Tía María son dos yacimientos que contienen sulfuros. Recordemos que un proyecto minero demanda detonaciones y en ello el tema de los vientos es central. Los puntos de monitoreo para el desplazamiento de estos contaminantes en el aire no están establecidos en zonas clave, tal como lo señaló la evaluación de la UNOPS . Hay falta de información”, advirtió. Con respecto a las detonaciones, Southern ha indicado repetidamente que estas serán interdiarias y solo una a la vez, durarán un máximo de cinco segundos y el polvo alcanzará una altura de 100 metros. Lo usual en una operación minera moderna. Además utilizarán fajas transportadoras que humedecerán el mineral y domos para almacenarlos, como en Toquepala.

No obstante todo ello, Ana Leyva afirmó que existen dudas sobre el tema del agua. “En esta zona el agua subterránea es importante porque permite que no se seque el río. Si se afecta esas aguas subterráneas, se afecta el agua de la cuenca y los canales del Valle. ¿Hay conexión? Ese debate debió aclararse. En el 2014 contratamos a un hidrogeólogo portugués quien dijo que el EIA genera un alto nivel de incertidumbre por falta de información”, dijo. Con respecto a la opción de utilizar agua de amr, refiere Leyva que “en el EIA debía estar el estudio de ingeniería de factibilidad de esa planta y no lo tiene”.

Complementó este argumento el subdirector de CooperAcción, José De Echave: “La tierra agrícola en las zonas costeras es un bien escaso. Ahí se abre una discusión en términos de políticas públicas. Plantea la interrogante sobre dónde le conviene al país que haya minería y dónde no”.

En Islay, refieren, existen otras 10 empresas con concesiones mineras en la zona. Ricardo Quispe, dirigente del Valle del Tambo, quien estuvo en Lima y participó de la presentación del informe de conflictividad minera, señaló: “En la Punta del Bombón, en Islay, hay una empresa minera que se llama Mariella y extrae hierro. No está cerca al lago ni al río y hemos verificado que no va a impactar en el medio ambiente. Entonces se le permitió entrar. Es por ello que no nos pueden decir que somos antimineros. Dicen que somos 120 personas; pero las manifestaciones demuestran que somos cerca de 8 mil personas. Nos dicen diálogo, pero con una licencia de construcción aprobada y con contingente policial en camino a Arequipa”.

Un discurso parecido dio Miguel Meza, vocero de las organizaciones sociales del Valle, quien reiteró el rechazo al proyecto minero. “En el 2009 hicimos una consulta vecinal y los resultados fueron claros. El 97% está en desacuerdo con el proyecto. Se invitó a Southern a participar del proyecto y no quisieron. El Valle del Tambo es productivo y muy rico. No nos oponemos al desarrollo”, señaló.

“Si hacemos un rápido recuento de los proyectos mineros, ninguno proyecto importante ha visto su EIA desaprobado. Todos son aprobados con observaciones”, señaló José De Echave. En tanto, Ana Leyva recordó que sobre el primer EIA existieron 138 observaciones hechas por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS). “El 78% de esas observaciones mostraban que el EIA del proyecto era de muy mala calidad. El tema hidrogeológico era una de las mayores debilidades del EIA”, agregó.

Mirtha Vásquez, directora de Grufides señaló: “Escenarios como los que ocurren en Tía María evidencian que no hay una respuesta del Estado para la gestión y el manejo de estos conflictos. Se están dando sin atenderse las demandas”, aseveró.

 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)