EL LAGO DE LITIO

EL LAGO DE LITIO

Macusani Yellowcake buscaba uranio pero ha encontrado litio y su proyecto Macusani se ha convertido en “un monstruo lindo de dos cabezas”

Por Jean Piere

Plateau Energy Metals era una “penny stock”, una empresa de centavos de dólar por acción hace algunos años, según el argot bursátil. Hoy es una compañía cuyos títulos se adquieren por diez veces su pasada cotización y hasta más en la Bolsa de Valores de Toronto, y esto a consecuencia del descubrimiento del mar de litio con alta pureza encontrado en Falchani, en la región Puno, y en un contexto en el que las baterías para celulares y coches eléctricos ganan relevancia.

Todos quieren asegurarse el litio para el mañana. El litio en Falchani ha sido encontrado prácticamente en la superficie, a 45 y hasta en 80 metros de profundidad, en tovas de origen volcánico y con una homogeneidad que los mismos geólogos consideran deslumbrante. El “sorprendente hallazgo de litio” en Falchani, según Ulíses Solís, gerente general de Macusani Yellocake, filial de Plateau Energy en el Perú, contiene en promedio 3,500 partes por millón del metal, siete veces más que en los más ricos salares de Chile y Argentina.

Tras esta exploración, llevada a cabo en setiembre del 2017, y corroborada por los más importantes laboratorios del mundo y hasta por el Ingemmet, los recursos de litio del proyecto Macusani, en palabras de Solís, “se han disparado”, y añade: “El Perú puede convertirse en el país con el yacimiento de litio de alta pureza más grande del mundo”.

Ulises Solís reconoce que fue difícil lograr que la comunidad de Chacaconiza les abriera sus puertas para explorar en el lugar. “Es difícil tocar la puerta de una comunidad y decirle voy a hacer minería”, sentencia, y le lanza un dardo al Estado: “El empoderamiento que le han dado a las comunidades es responsabilidad del Estado. No es posible que una comunidad que tiene 240 comuneros sea propietaria de 9,000, 10,000 hectáreas de terreno”.

Solo de Falchani, según estimaciones preliminares de Plateau Energy, se espera producir en un comienzo entre 50,000 y 75,000 toneladas de carbonato de litio, pero todo indica que el yacimiento tiene un potencial mucho mayor que lo podría convertir en la mina de litio de roca más importante del mundo.

Solís refiere que las negociaciones con Chacaconisa han demorado, por lo menos, cinco años. “Con paciencia y salivita”, afirma, “hemos demostrado que la minería puede trabajar con las comunidades”. Con todo, respecto a su actual relación con las comunidades, según Solís, estas “son las mejores”.

Hoy trabajan con nueve comunidades: Isivilla, Tantamaco, Chacaconiza, Quelcaya, Chimboya, Corani, Aymaña, Pacaje, con las que han formado un vínculo estrecho y buenas relaciones, y consiguiendo el permiso de todas, incluyendo las de la zona de Chacaconiza donde se ubica el depósito Falchani.

Ulises Solís sostiene que Macusani, a 4,500 msnm, es un yacimiento de alta ley muy diferente a un salar.  Los trabajos de exploración comenzaron en el 2007, y, hasta el momento, las perforaciones están centradas en solo 15% de la superficie de un terreno mayor a 910 km2 en concesiones.

Desde que se descubrió Falchani, se perforaron 3,000 metros y se espera trabajar adicionalmente unos 10,000 metros, para confirmar los pronósticos que apuntan a un yacimiento con recursos por alrededor de 500 mil toneladas. “Hasta el primer trimestre de este año, hemos invertido US$2 millones y esperamos llegar a los US$18 millones, los que serán destinados a trabajos de exploración minera, estudios medioambientales y arqueológicos”, indicó Solís, quien agregó que ya encargaron a una compañía sudafricana realizar los estudios de factibilidad. Adelantó que es muy probable que la operación sea subterránea, y en cuanto a la metalurgia, las primeras pruebas  de lixiviación de mineralización de Falchani estima una extracción de 80% de Li y 94% de U.

 “Prácticamente hemos encontrado un lago de litio enterrado. Ahora nos toca descubrir la extensión del lago y su profundidad, determinar dónde está la cabeza y dónde, la cola”, explica Solís. Por lo pronto, todo indica que el “lago” se extiende hacia el oeste.

“Sinceramente no esperábamos estas elevadas leyes”, admite.  El litio hallado en la zona es de alta pureza y prácticamente está refinado o, en otras palabras, “listo para la venta”. Tiene, afirman los ejecutivos de Macusani Yellowcake, un 99.74% de pureza, lo que implica que no necesita pasar por el proceso de refinación.

En los mercados, un litio con menos de 99.5% de pureza debe refinarse y este proceso, que se realiza mucho en China, es costoso. De modo que un litio más puro implica un costo de producción menor. El proyecto Macusani es una maravilla geológica “muy difícil de encontrar de forma natural”, afirmó Laurence Stefan, COO de Plateau Energy.

Lo hallado en esa zona de Puno asombra porque prácticamente la empresa ha llegado a “niveles de más de 99% de pureza sin refinación”. “Creo que es un milagro”, destacó Stefan.

“Hay tanto uranio que no se puede ignorar”

En el proyecto Macusani hay uranio, pero, hoy, es un metal a la baja tras el accidente de la planta nuclear Fukushima en Japón, aunque ligeramente rentable. Laurence Stefan, COO de Plateau Energy, reconoce que por el momento el uranio no es un gran activo por su precio: “Lamentablemente porque si produces un metal por US$17 y lo vendes por US$23, el margen de ganancia es muy poco; deberemos esperar que los precios de uranio aumenten, pero en litio el margen es excelente”, dice Stefan.

  Y añade: “En el caso de que produzcamos litio al precio más alto, a US$4,000 o US$4,500 por tonelada”, el margen será mucho mayor porque el precio internacional del metal está por los US$12,000. Con todo, Plateau Energy no quiere desperdiciar nada y “con seguridad”, manifiesta Stefan, el plan de la empresa es invertir en dos plantas, tanto de litio como de uranio.

 “Es que hay tanto uranio que no se puede ignorar”.  Ahora la empresa se enfoca, según revelación de Laurence Stefan, en cómo producirán el litio. En simultáneo, la compañía seguirá perforando y a finales de este año espera duplicar los recursos tanto de uranio como de litio. Por tanto, el estudio de factibilidad se hará sobre la base de muchos más recursos que ahora.

Stefan, de origen sudafricano, describió el proyecto Macusani como un “monstruo de dos cabezas, un monstruo, sí, pero lindo”. Un monstruo porque obliga a la empresa, que lista sus papeles en la bolsa de Toronto, a reformular su plan de crecimiento, lindo porque le brinda más ventajas competitivas. La estrategia de Plateau Energy pasa por aprovechar los dos metales.

“Sería un pecado” no hacerlo de ese modo, dijo Laurence Stefan. Proyecta la compañía instalar plantas tanto para procesar el litio y convertirlo en carbonato de litio y el uranio, y balancear la producción de ambos según las condiciones de mercado: cuando el uranio suba de precio, priorizar la producción de este y del mismo modo con el litio. “Hay zonas en las que se puede explotar el litio sin tocar el uranio, pero sería un pecado” comercial, sostuvo el ejecutivo.

En un salar como los hallados en Chile o Argentina se encuentran alrededor de 350 partes por millón de litio. Son proyectos que requieren un proceso de gran extracción de volúmenes para ser rentables. Lo hallado en el proyecto Macusani, en la zona de Falchani, en la región Puno, es muy superior. 

Solo de Falchani, según estimaciones preliminares de Plateau Energy, se espera producir en un comienzo entre 50,000 y 75,000 toneladas de carbonato de litio, pero todo indica que el yacimiento tiene un potencial mucho mayor que lo podría convertir en la mina de litio de roca más importante del mundo.

La inversión estimada en las plantas rondaría los US$800 millones pero hay que esperar. Stefan es de profesión geólogo y quiere conocer más el yacimiento. Actualmente Falchani tiene recursos comprobados por 2.5 millones de toneladas de litio pero Laurecen Stefan quiere llegar a los 5 millones en recursos para luego tomar una decisión más seria. Plateau Energy espera concluir los estudios de factibilidad de Macusani en el 2019.

Ese lugar nos interesa

El gran yacimiento de litio, en la zona de Falchani, cercana a la comunidad Chacaconisa, es un tesoro. Allí, según Gregorio Tasayco Mora, gerente de Exploraciones de Macusani Yellowcake, todas las rocas son producto del vulcanismo.

Falchani es una sorpresa mayúscula para la empresa ya que al comienzo no creyeron lo que encontraron. Tasayco recuerda que luego de algunos análisis, encontraron en algunas muestras entre 1,000 y 2000 ppm. Estos datos los enviaron a los ejecutivos de Plateau Energy Metals en Canadá, quienes respondieron con incredulidad.

“Vuelvan a hacer los estudios; deben haber cometido un error”, respondieron. Para zanjar el asunto, decidieron enviar los testigos a dos importantes laboratorios, LS y LGS, y “allí corroboramos los valores de litio en las muestras”, recuerda Tasayco. Todo ello sucedió a mediados del 2017.

La empresa continuará con las perforaciones. Cuenta por el momento con tres equipos Longyear 44, que alcanzan profundidades de hasta 450 metros. Ahora bien, específica el gerente de Exploraciones, la tova de litio con  hasta 4,800 ppm del metal la encontraron a solo una profundidad de 80 metros, que equivale a decir que bastó rascar un poco la superficie.

¿Por qué Macusani Yellocake ha encontrado esta riqueza en litio y otras tantas empresas que hollaron también la zona no tuvieron el mismo éxito? La explicación más probable tiene que ver con los costos.

Gregorio Tasayco conjetura que esas empresas solo pedían que las muestras se analizaran para una pequeña cantidad de metales, que no incluía el litio, a diferencia de Macusani Yellowcake, que solicitaba que cada muestra sea analizada para 40 o 50 elementos.

Por esta razón, en los testigos, la empresa, además de importantes cantidades de litio y uranio, ha encontrado relevantes trazas de cesio, rubidio, estroncio, bario y estaño. “Hay valores de estaño de entre 200 y 300 ppm”, revela Tasayco.

Macusani Yellocake casi comete el mismo error que las  otras compañías. En su afán por uranio, no se percataron del anuncio en litio de las rocas. Encontraban con frecuencia litio pero en cantidades nada asombrosas: 300 ppm. “No le dimos mucha importancia porque lo hallábamos diseminado y sabíamos que para hacer rentable un yacimiento de este tipo era necesario mover mucha tierra”, explica Tasayco

Posteriormente, encontraron muestras con 500 ppm, luego con 800 ppm y 1,000 ppm. Es en este punto, comenta, que decidieron “pedir también el análisis por litio” y tras las perforaciones en Falchani, recibieron los resultados de las muestras: casi 5,000 ppm de litio en la zona.

Ahora la empresa se ha propuesto explorar más al oeste, en un lugar llamado Quelcaya. ¿Por qué allí? Cuando se lo preguntamos a Tasayco, la respuesta fue esta: “El lugar nos interesa precisamente porque en las vistas satelitales hemos observado las mismas características, o al menos muy similares, a las que encontramos en la zona Falchani”. ¿Quelcaya será la cabeza o la cola?

Una piedra en el zapato

Existe una urgencia. El Perú no cuenta específicamente con una ley para la exploración de minerales radiactivos y en el proyecto Macusani hay uranio. “El problema surgirá”, asevera el gerente general Solís, “cuando quiera exportar mi producto”.

Para Stefan, el asunto causa temor. El uranio es parte de la Ley General de Minería y las normas permiten producir concentrados de uranio y transportarlo hasta el puerto del Callao, explica , pero el “miedo”, según palabras del ejecutivo, nace del hecho de que no existe en el país “un procedimiento para exportarlo”.

“Y no pretendemos almacenar millones y millones de toneladas del metal en el puerto”, expresa. “La norma debe correr a la misma velocidad que nosotros”. “Confiamos que las nuevas autoridades, tanto el ministro [de Energía y Minas] como el viceministro de Minas, podrán ayudarnos a encontrar soluciones, pues son profesionales que conocen muy bien el sector”, afirmó Laurence Stefan el ejecutivo de la empresa que ha descubierto, por el momento, recursos comprobados por 2.5 millones de toneladas de litio (carbonato de litio- Na2CO3) y 124 millones de libras de uranio (solo en la zona este).

El litio es hoy un activo muy atractivo para los inversionistas, que olfatean la necesidad de este metal en las empresas de coches eléctricos y otros tipos de dispositivos que necesitan de los avances en almacenamiento de energía.

Al menos 25 empresas se han acercado a Plateau Energy con la intención de asociarse y hasta de, posiblemente, tomar el control del proyecto. Una fuente familiarizada con el asunto, que prefirió mantener su nombre en reserva, afirma que tanto Rio Tinto Zinc, filial de la gigante Rio Tinto, como la compañía de capitales chinos Jinzhao Mining, entre otras, se han acercado a Plateau Energy con la intención de participar del desarrollo del “milagro geológico” Macusani.

Las conversaciones han llegado rápidamente a un punto muerto por la negativa de la empresa de ceder el control aunque, debido a que es una compañía en bolsa, no descartan la posibilidad de que la adquieran en un futuro.

*Este artículo apareció en la edición 64 de la revista Energiminas.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)