El tostador más grande del mundo para librarse del arsénico lo tiene Codelco

El tostador más grande del mundo para librarse del arsénico lo tiene Codelco

La División Ministro Hales (DMH) nació el año 2010 y comenzó su producción en el año 2014. Su proceso productivo tiene una particularidad: el mineral tiene un alto nivel de arsénico, por lo que se requiere de un tostador especial que, de hecho, es el más grande del mundo. Este tostador genera un concentrado de alta calidad llamado “calcina”, el producto final de este centro de operaciones.

La “calcina” es producida de manera convencional, pero al tener mucho arsénico, requiere pasar por el proceso de tostación, que funciona como un gran horno en el cual se lleva a cabo un tratamiento pirometalúrgico.

El tostador tiene un lecho fluidizado, explica Codelco, donde se combina calor, aire y cal, lo que genera un proceso que elimina el arsénico, generando calcina y ácido sulfúrico de alta pureza, productos que DMH vende a los mercados locales e internacionales.

El tostador es, de forma simplificada, un gran tarro metálico de 22,8 metros de alto y 8 metros de diámetro en el que ingresa, por la parte superior, el concentrado, que, una vez dentro del horno, recibe el calor suficiente para eliminar el arsénico. Tras este proceso se obtiene la “calcina”, concentrado de cobre limpio y de alto valor ya que posee cualidades muy destacadas para las fundiciones del mundo.

La operación del complejo de tostación, como sucede con todas las operaciones de DMH, es controlada desde el Centro de Operación Remota, COR, ubicado en Santiago, a más de 1.500 kilómetros de Calama, donde se encuentra la DMH. Una parte de la “calcina” producida en DMH, con bajísimos niveles de arsénico, es fundida actualmente en División Chuquicamata y otra porción es exportada a diversos mercados mundiales que funden este producto.

La puesta en marcha el Complejo de Tostación de DMH, fue difícil. Por algunas falencias de diseño, la cantidad de aire que entraba por las toberas (en total 1.968) no generaba un lecho fluidizado, si no que más bien, quemaba el contenido. Luego de diversas modificaciones desarrolladas por equipos multidisciplinarios, se generaron las mejoras que hoy permiten plenamente producción en esta faena. 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)