Embajadores de Reino Unido y Japón temen efecto contagio de Las Bambas en Quellaveco

El efecto contagio de la crisis en Las Bambas se está haciendo sentir en proyectos  mineros cercanos a Apurímac. Las esquirlas del descontento de la población y sus reclamos amenazan con salpicar y dar en el blanco en el megaproyecto de cobre Quellaveco, actualmente en construcción en Moquegua, y los inversionistas desean cortar de raíz el sentimiento de insatisfacción de la comunidad de Fuerabamba, que mantuvo bloqueada una importante carretera por la que la minera china MMG transportaba sus concentrados de cobre por alrededor de dos meses, y que se esparce como una cáncer que ha hecho metástasis.

Para detener la posible hemorragia, con un discurso ecuánime y de calma, han salido al frente los embajadores de Reino Unido y Japón, quienes cuidan las inversiones de sus ciudadanos. Quellaveco es un proyecto de US$5,300 millones que se reparten la minera global con sede en Londres Anglo American (60%) y la gigante Mitsubishi (40%); las autoridades de estos países cuidan que el proyecto no se salga del presupuesto trazado como una  la línea Maginot. Quellaveco es la inversión más grande de Reino Unido en el Perú.

Hace unos días, los embajadores de Reino Unido y Japón en el Perú, Kate Harrison y Sadayuki Tsuchiya, llegaron a la ciudad de Moquegua y visitaron ayer viernes los avances de construcción del plan minero ubicado en el distrito de Torata (Mariscal Nieto), cuyo arranque de producción está programado para el 2022. Según el diario Expreso, los comuneros de Tala se plantaron frente a la entrada de Quellaveco y acusan a Anglo American de utilizar camiones que generan polvaredas que afectan sus pastos y ganados.

Ambos embajadores se reunieron el jueves pasado con el gobernador Zenón Cuevas. Después, recorrieron los ambientes del Instituto José Carlos Mariátegui y la Universidad Nacional. El gobernador Cuevas, en su momento, pidió apoyo para implantar la robótica educativa en el tecnológico José Carlos Mariátegui. Kate Harrison señaló que gestionarán becas de estudio para jóvenes moqueguanos y proyectos de protección de la biodiversidad.  El embajador de Japón, Sadayuki Tsuchiya, dio un discurso complementario y milimétrico: “Pensamos que donde hay inversión debe haber paz social”.

El tipo de ayuda que solicita el gobernador de Moquegua es congruente con el tipo de minería que busca hacer Anglo American. En una reciente presentación para inversionistas, Anglo American aseveró que su proyecto de cobre Quellaveco (Moquegua), actualmente en construcción, será una operación minera “de principio a fin”.

Tony O’Neill, director técnico de la minera global, declaró que este plan minero será “una mina convencional, pero puede que sea el último de los mayores desarrollos de cobre, debido a las tecnologías que surgirán en los próximos cinco años”. El ejecutivo dijo que Quellaveco, como cualquier mina convencional de cobre, contará con relaveras, depósitos para material estéril pero será “una de las primeras minas totalmente digitales”. “Será digital de principio a fin”. “El nivel de seguridad que estamos llevando a cabo con Siemens, el nivel de seguridad que verán en Quellaveco, será algo nunca antes visto, creo”, comentó O’Neill. “Quellaveco será el recipiente de toda nuestra atención y tecnología”, añadió.

Tony O’Neill no sueña con la transición eléctrica en minería; la espera para todas las operaciones de Anglo y también, por supuesto, para la futura Quellaveco. “Existe una absoluta tendencia hacia la electrificación de la minería, y me puedo figurar el día en que nuestra flota de camiones a diésel sea reemplazada por eléctricos. Luego ustedes preguntarán ‘¿cuál es la fuente de energía?’ y yo les contaré mi pasada historia del hidrógeno”, conjeturó.

El sistema de transporte de mineral para el megaproyecto Quellaveco será instalado por los ingenieros de thyssenkrupp. La empresa acaba de ganar este contrato para suministrar un sistema de transporte por fajas y sin engranaje de una extensión de 4,700 m y 1,830 mm de ancho de la marca Siemens, con una potencia de 5.5MW. A febrero de 2019 la minera global Anglo American ha ejecutado US$1,626 millones en la construcción del megaproyecto minero de cobre Quellaveco, en la región Moquegua. El monto equivale al 31% del presupuesto total, que rondará los US$5,300 millones

A mediados de diciembre del año pasado, Ferreyros comunicó que cerró un millonario acuerdo con Anglo American y Corporación Mitsubishi, quienes desarrollan en conjunto el proyecto de cobre Quellaveco, en Moquegua. Ferreyros, representante en Perú de la gigante Caterpillar, entregaría para el proyecto una importante flota de “equipos de producción minera” de la marca de Illinois. El contrato supera los US$500 millones.

Mark Cutifani, presidente ejecutivo de Anglo American,  sostiene que Quellaveco tiene el potencial para ser rentable más allá de su vida útil de 30 años. La empresa también asevera que la capacidad de procesamiento inicial de la planta, de 127,500 toneladas por día (tpd), podría ser mejorada en el futuro. El desarrollo tiene un costo de capital estimado de entre US$ 5,000 a US$5,300 millones.

La primera producción de cobre de Quellaveco se espera que ocurra en 2022 y que la operación alcance su capacidad de producción total en 2023. Durante los primeros diez años de producción, se espera que la mina produzca aproximadamente 300,000 toneladas por año a un costo en efectivo de US$ 1.05 por libra de cobre.

Quellaveco, que representa una inversión que fluctuará entre los US$5,000 y US$5,300  millones, traerá consigo la generación de más de 9,000 nuevos empleos formales durante su construcción y otros 2,500 en la etapa de producción. Quellaveco es una mina a tajo abierto que se estima logrará una producción anual de 300 mil toneladas de cobre, lo que significa un gran aporte al incremento de la producción cuprífera nacional que en la actualidad asciende a 2.44 millones de toneladas.

El proyecto situado en Moquegua procesará 127,500 toneladas por día de mineral, a través de tecnología de tradicional de trituración, molienda y flotación para producir 300,000 toneladas de cobre por año.

Mark Cutifani no teme que germine una situación similar a Las Bambas en Quellaveco. “Creemos que hemos lidiado con este tipo de asuntos a través de los procesos de aprobación, y no hemos hecho ningún cambio importante en cuanto al alcance de los trabajos, por lo tanto pensamos que esta es una relación distinta (con las comunidades)”, reflexionó hace unos días desde Londres. “Ciertamente, cuando el Gobierno (peruano) resalta un modelo de desarrollo de nuevas minas, habla de Quellaveco”.

Mark Cutifani sostiene que el principal objetivo de Anglo ahora es tener una relación saludable con las comunidades cercanas al proyecto de cobre de US$5,300 millones. “Hemos invertido críticamente en las relaciones en los pasados cinco años”, dijo. “Y en consistencia con ello, hemos construido un abanico de relaciones que creemos son únicas”. “Tenemos un tipo diferente de relación en la que la mina y sus beneficios para la comunidad son muy claros en términos, digamos, del sector agrícola”, agregó Cutifani.

El máximo representante ejecutivo de Anglo refirió que los próximos 18 meses serán críticos para el proyecto en términos técnicos y logísticos, aunque advirtió que por el momento están complacidos con el progreso de este. “En esta etapa, estamos haciendo muy bien el movimiento de tierras, y estamos adelantados al cronograma”.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)