Glencore califica también de “extrema” relavera de Antamina, basado en hipotéticas “consecuencias de falla”

De “extrema” es también la categorización de la relavera de la operación Antamina, basado en las hipotéticas “consecuencias de falla”, de Glencore, uno de los accionistas de la operación acantonada en la región Áncash. “Extrema” es la categoría más alta de una clasificación que recorre estos rangos: baja, significativa, alta, muy alta y extrema. Esta es la conclusión que transparentan los dos más grandes accionistas de la operación minera, tanto BHP Billiton (33.75%) como la gigante suiza de las materias primas Glencore (33.75%).

El estudio de las relaveras que gestiona al menos Glencore en el mundo, tanto las activas como las inactivas, ha sido realizado por la consultora Klohn Crippen Berger (KCB).

La relavera de Antamina está en operación desde 2001 y según Glencore su altura máxima será de 240 metros. La última revisión de esta infraestructura la ha realizado KCB este año. Ahora bien, indica Glencore que la relavera ha superado siempre los análisis de estabilidad realizados por firmas independientes.

El viernes último, BHP publicó también un informe sobre la gestión en sus presas de almacenamiento de relaves mineros que posee en el mundo. Cinco de estas instalaciones recibieron una clasificación de «extrema» referente a los posibles daños que pudiese acarrear una hipotética ruptura de la presa, como consecuencia de “un escenario sin control en su infraestructura”. Esta accionista calcula que de colapsar la presa, el potencial de vidas en riesgos es cien o mayor a esta cifra. Especifica además que la remediación del ambiente sería “imposible” y que las pérdidas económicas y de infraestructura serían también extremas.

¿Qué debe suceder para que falle?

¿Qué tendría que suceder para que fallara la presa de relaves de Antamina? Martín Calderón, gerente de Comunicación Corporativa de la empresa, dijo a este medio que primero debe suceder “un terremoto doble de 8 grados”, en otras palabras, explica Calderón, «el doble de sismos de grado 8 significaría un fallo estructural mas no un colapso de la presa», según los estudios de la propia mina. Y en simultáneo, que “el epicentro del sismo sea en la misma presa de relaves”. Ambos factores son muy improbables mas no imposibles. «La presa se ubica aguas abajo, tiene una pared de concreto de 100 metros y está construida con un macizo rocoso que la hace tan fuerte y resistente a estos eventos», enfatizó a Energiminas el vocero de la minera el viernes pasado.

En toda su infraestructura de la relavera es supervisada en cientos de puntos para obtener información “en tiempo real” de sus condiciones, dijo además Calderón. Según indica la página web de la empresa minera, la presa de relaves se ubica en la quebrada Huincush, provincia Huari, a 3 kilómetros de la planta concentradora.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)