Gold Fields recurre a la energía limpia para dejar de emitir 800 mil toneladas de CO2

Gold Fields recurre a la energía limpia para dejar de emitir 800 mil toneladas de CO2

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de Gold Fields provienen principalmente del diésel consumido por camiones de transporte y el consumo de electricidad en la minería y el procesamiento de oro. Consciente del costo de la inacción y la importancia de incluir escenarios climáticos en su planificación a largo plazo, la empresa se ha propuesto reducir en 800 mil toneladas sus emisiones equivalentes de CO2 por onza durante los años 2017 y 2020.

Parte de este compromiso consiste en transformar su actual suministro de diésel por el de gas; un ejemplo de ello ha sido la construcción de un gasoducto subterráneo de 275 kilómetros para llevar el combustible volátil a sus operaciones en Australia. Otro avance destacable ha sido la instalación de una potencia de 150 MW en motores de gas o turbinas en sus operaciones existentes en Perú, Australia, Ghana y Sudáfrica, mientras que  Hasta la fecha, la compañía había instalado alrededor de 150 MW de motores de gas o turbinas en sus operaciones existentes en Sudáfrica, Ghana, Perú y Australia, mientras que en Agnew estaba construyendo otros 18 MW de energía eólica y 6 MW de almacenamiento de baterías.

“La gestión de los impactos del cambio climático y nuestra transición a un entorno con bajas emisiones de carbono es un componente clave de la gestión ambiental en todas nuestras operaciones y proyectos. En comparación con otros metales, como el acero, el carbón y el aluminio, la intensidad de emisión de carbono por unidad de valor de la minería de oro se encuentra entre las más bajas del sector», afirmó el CEO de Gold Fields, Nick Holland, durante la presentación del Informe Financiero Relacionado con el Clima (CFD, por sus siglas en inglés), el mismo que ha recibido el respaldo de inversores ambientales sociales y de gobernanza.

Según citó la agencia Mining Weekly, la empresa minera gastó $ 302 millones en energía durante el 2018, cifra que representa el 22% de sus gastos operativos y el 15% de los costos de mantenimiento total. En ese mismo año consumió 11,629 TJ de energía, que consistió principalmente en transporte de diésel (54%), mientras que para la producción de electricidad, utilizó gas (26%), carbón (12%) y energía hidroeléctrica (3.7%).