¿La electromovilidad en una operación minera es posible? Codelco intenta averiguarlo

Como parte de su estrategia para desarrollar una minería cada vez más sustentable, la gigante del cobre Codelco trabaja en un programa piloto con autos eléctricos en tres de sus divisiones del Distrito Norte: Ministro Hales, Radomiro Tomic y Gabriela Mistral.

Se trata del primer plan de este tipo que una compañía minera en Sudamérica emprende en las severas condiciones de trabajo del Desierto de Atacama, el más árido del mundo, con gran oscilación térmica, altitud de hasta tres mil metros sobre el nivel del mar y alta radiación solar.

La «electromovilidad»  implica un aporte a la reducción de la huella de carbono, pues reemplaza vehículos que funcionan con combustibles fósiles. Para nosotros esta tecnología presenta una ventaja adicional ya que los vehículos eléctricos tienen muchos más componentes de cobre que los convencionales.

 Según la consultora internacional IDTechEx, en los próximos años la demanda de cobre impulsada por la electromovilidad llegará a 1,74 millones de toneladas para 2027. Es decir, un poco más de lo que Codelco produce en un año.

Este plan piloto acaba de completar un mes de funcionamiento en la chilena Codelco, y continuará por otros tres, tiempo que permitirá analizar en profundidad si esta tecnología es escalable a otras operaciones y procesos de nuestra empresa. Dicha labor está en manos de la filial Codelco Tech, que en este plan cumple el rol de validador e integrador tecnológico. «Es la primera vez que estos vehículos se ponen a prueba en condiciones geográficas y ambientales propias de la minería. Por eso hay mucho interés de las marcas que están participando, ya que, finalmente, esto les permitirá ir desarrollando modelos más robustos y eficientes», cuenta Verónica Martínez, investigadora de Transición Energética de Codelco Tech.

La flota, que incluye vehículos franceses, japoneses y coreanos, se utiliza para trasladar personas y equipamiento menor entre las tres faenas mineras involucradas en el plan y la ciudad de Calama. En estos cuatro puntos la empresa Engie instaló electrolineras de máxima potencia, las primeras de su tipo ubicadas por encima de los dos mil metros sobre el nivel del mar. «Vemos que la electromovilidad es clave para el desarrollo de una minería sustentable y con menos emisiones. Es por esto que apoyamos a Codelco en este desafío», dice Carlos Arias, gerente corporativo de negocios B2B de Engie.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)