Luis Marchese: “El Perú sigue mostrando su fortaleza para el desarrollo de la minería”

Luis Marchese, el saliente presidente del Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) y máxima autoridad de Anglo American para Perú, espera que dentro de una década  “la percepción histórica que se tiene sobre las industrias extractivas cambie sustancialmente y nos vean como un actor propositivo para el desarrollo del país”.

En una reciente entrevista concedida a la revista institucional del gremio, Desde Adentro, el ejecutivo hizo un balance de su gestión al frente de la SNMPE. Refirió que promocionar los tres sectores –minería, electricidad e hidrocarburos- en un entorno volátil ha sido “un reto”.

“Este clima de crisis política ha sido retador y complicado para impulsar las reformas que el país y, en particular, el sector minero energético necesitaba. Aun así, se ha avanzado”, reflexiona en la entrevista. “En el caso minero, se anunció el inicio de dos proyectos grandes, Quellaveco y Mina Justa, así como la ampliación de Toromocho. El Perú sigue mostrando su fortaleza para el desarrollo de la minería”.

Con todo, Marchese admite que sus pesares se los ha causado el sector hidrocarbruos. “En hidrocarburos no nos ha ido tan bien por el difícil entorno local”, reconoce. “El problema del Oleoducto Norperuano ha detenido el desarrollo petrolero en el oriente. Asimismo, hubo retrocesos en la costa con la derogación de contratos que ya se habían firmado con una empresa. Se trató de avanzar, pero surgieron dificultades para aprobar la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos”.

El Perú solo produce 40,000 barriles de petróleo, mientras que consumimos alrededor de 250,000, especificó. “Eso se ha mantenido en estos dos últimos años, a pesar de los esfuerzos de diversos actores por revertir esta situación. El reto queda pendiente y estoy seguro de que la siguiente gestión seguirá trabajando este tema”, zanjó.

Con respecto al sector eléctrico, bosquejó que este se cararcteriza por ser un mercado con sobreoferta. “Los peruanos gozamos de un servicio eléctrico robusto y confiable, particularmente en la ciudad de Lima, con la distribución privada. No es el caso del interior del país. Ahí el Estado continúa como distribuidor de energía con bajos parámetros de calidad en el servicio”, manifestó.

La sobreoferta significa un beneficio para los clientes, pero no para los generadores. Este exceso de energía ha traído una serie de distorsiones al mercado y  causado dificultades en la gestión de las empresas.

El país le ha entregado a los gobiernos regionales y locales más de S/64,000 millones de soles en los últimos diez años, producto del canon minero, gasífero, canon y sobrecanon petrolero y regalías mineras.

A juicio de Marchese, “algunos han hecho un buen uso de los recursos, pero muchos han estado lejos de acompañar los planes de desarrollo de sus regiones y localidades. No estamos hablando de un transvase, sino de aprovechar mejor los recursos, de utilizarlos en beneficio de la población y de transparentar su uso”.

 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)