Mantenimiento de Camisea pasó desapercibido en el mercado del GLP

Mantenimiento de Camisea pasó desapercibido en el mercado del GLP

Del 28 de julio pasado al primero de agosto la planta Malvinas, operada por Pluspetrol, paralizó sus actividades para realizar un mantenimiento programado y anunciado meses atrás. En esta unidad se separa el gas de Camisea de sus condensados (LGN) para luego ser enviados a la capital.

El anuncio de Pluspetrol, que tuvo el visto bueno del Gobierno, generó un fuerte temor entre los generadores eléctricos que cuentan con turbinas que trabajan usando el gas “seco” como combustible.

La nueva Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL), que fue presentada esta mañana

La posibilidad de un desabastecimiento y un eventual alza en los precios de la energía fueron las causas de las críticas de los generadores térmicos quienes, en su mayoría, acusaron al Gobierno de no haber planificado bien el momento en que se iba a realizar el mantenimiento de la planta ubicada en la selva del Cusco.

Pasado el mantenimiento y disipados los temores, las empresas comercializadoras de gas licuado (mayormente denominado GLP) afirmaron que la paralización de Malvinas no les generó problema alguno y que la planificación de los trabajos fue buena.

Así lo aseguró Peter Hartmann, gerente general de Solgas y directivo de la nueva Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL), que fue presentada esta mañana con el objetivo de poner en valor esa importante industria que afronta un escenario color de hormiga por la informalidad que ha tomado la mitad de ese mercado.

La SPGL es una ramificación del Comité de GLP de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) que surge ante la necesidad de tener una voz fuerte que busca cambios y la mejora de su negocio.

Sobre el mantenimiento de Malvinas, el titular de la SPH, Felipe Cantuarias, reafirmó que no generó problema en toda la cadena de los combustibles que se producen en la planta de fraccionamiento de Pisco, donde se procesa el LGN que llega de Malvinas a través de los ductos operados por la empresa TGP. Gracias a ello, durante la paralización, no hubo ningún alza de precios en los balones de GLP, ni en otro de los productos que salen de Pisco para atender la demanda nacional. El suministro siguió normal, afirmó el directivo.

En la unidad de fraccionamiento de Pisco, en manos de Pluspetrol, se produjo el 87.2% de la producción peruana de GLP correspondiente al 2017. Con esa producción se alimentó la demanda de alrededor de ocho millones de hogares y más de 400 mil vehículos.

Autor: Hafid Cokchi (hcokchi@prensagrupo.com)