OIT: Personas con menor nivel de formación tienen pocas posibilidades de desarrollar sus habilidades

Según un informe conjunto de la OIT y Eurofound sobre la situación laboral de unos 1,200 millones de trabajadores del mundo, existen marcadas diferencias en cuanto a horas de trabajo, importantes niveles de trabajo intensivo y emocionalmente exigente, y las personas con menor nivel de formación son las que tienen peores condiciones de trabajo y menos posibilidades de desarrollar sus capacidades.

Condiciones de trabajo desde una perspectiva mundial  (Working conditions in a global perspective) ofrece el primer análisis comparativo de las encuestas sobre la calidad del empleo realizadas en 41 países, sobre todo en los últimos cinco años. Comprende los 28 países de la UE, China, la República de Corea, Turquía, los Estados Unidos, la América Central hispanohablante, Argentina, Chile y el Uruguay.

La OIT y Eurofound instaron a todos los países del mundo a elaborar encuestas sobre las condiciones de trabajo que incluyan datos comparables sobre la calidad del empleo, e indicaron su importancia crucial para determinar cuestiones de interés, y para proporcionar datos empíricos útiles para la acción política.

“Las buenas condiciones de trabajo contribuyen al bienestar de los trabajadores y al éxito de las empresas”, señala Manuela Tomei, directora del Departamento de Condiciones de Trabajo e Igualdad de la OIT . “Comprender las cuestiones que afectan al bienestar y a la productividad de los trabajadores de uno y otro sexo es decisivo para conseguir trabajo decente para todos, sobre todo en una época en que las nuevas tecnologías y las nuevas formas de organización del trabajo están remodelando el mundo del trabajo.”

La investigación examina siete aspectos de la calidad de los puestos de trabajo: el entorno físico, la intensidad del trabajo, la calidad del tiempo de trabajo, el entorno social, las competencias y el desarrollo, las perspectivas y la remuneración.

Algunas de las principales conclusiones a las que arriba el informe son esclarecedoras.  Una de ellas es que hay marcadas diferencias entre países en cuanto a las horas de trabajo: una sexta parte de los trabajadores de los países de la UE trabaja más de 48 horas semanales, mientras que ese porcentaje es del 50% en la República de Corea, Turquía y Chile. En todos los países encuestados, al menos el 10% de los trabajadores trabaja en su tiempo libre.

Otra inferencia relevante es esta: más del 70% de los trabajadores de la República de Corea pueden tomar una o dos horas de permiso laboral para ocuparse de asuntos personales y familiares. En cambio, en los EE.UU., Europa y Turquía, este porcentaje oscila entre el 20% y el 40%.

Una tercera parte de los trabajadores de la UE y la mitad de los trabajadores de los EE.UU., Turquía, El Salvador y el Uruguay realizan un trabajo intensivo, es decir, con escasos márgenes de tiempo y realizado a gran velocidad. Entre un 25% y un 40% de los trabajadores tiene un empleo emocionalmente exigente.

Independientemente del país, las personas con menos nivel de formación tienen menos posibilidades de aumentar y desarrollar sus habilidades. El porcentaje de trabajadores que dan cuenta de aprender algo nuevo en el trabajo varía entre el 72% y el 84% en los EE.UU., la UE y el Uruguay, pero la proporción es inferior en China (55%), Turquía (57%) y la República de Corea (30%).

Es frecuente la exposición a riesgos físicos. Más del 50% de los trabajadores declararon realizar tareas que suponen movimientos repetitivos de manos y brazos. Alrededor de una cuarta parte dio cuenta de exposición frecuente a altas temperaturas en el trabajo, y casi la misma proporción indicó lo mismo con respecto a bajas temperaturas.

En todos los países, las mujeres ganan significativamente menos que los hombres y predominan en el extremo más bajo de la distribución de ingresos.

Hasta el 12% de los trabajadores declaró ser objeto de maltrato verbal, humillaciones, hostigamiento, atención sexual no deseada, o acoso sexual.

La inseguridad laboral es generalizada en todos los países, y al menos el 30% de los trabajadores declara tener un empleo sin perspectivas de avanzar profesionalmente.

Finalmente, un 70% de los trabajadores dio una opinión positiva sobre la actuación de los directivos en términos de gestión del personal, e indicó un nivel alto de empatía entre compañeros de trabajo (aunque en algunos países no es el caso).

El informe recalca que la calidad del empleo es mejorable si se reducen las exigencias excesivas a los trabajadores y se limita su exposición a riesgos. Subraya además la importancia de un clima social positivo en el trabajo, en particular, de directivos y colegas empáticos, así como del diálogo social para mejorar la calidad del empleo.

“Puede mejorarse la calidad del empleo reduciendo las exigencias excesivas a los trabajadores y limitando su exposición a riesgos, y también poniendo más a su alcance recursos laborales que le ayuden a conseguir los objetivos de su trabajo, o mitigando los efectos de esas exigencias”, puntualizó Juan Menéndez Valdés, director Ejecutivo de Eurofound. “Los trabajadores, los empleadores y sus respectivas organizaciones tienen una función que cumplir en la mejora de la calidad del empleo.”

La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound ) es una agencia tripartita de la Unión Europea cuya función es suministrar conocimientos que permitan formular mejores políticas sociales, de empleo y relacionadas con el trabajo.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)