ProEXPLO 2019: «No hay indicios de que exploraciones ‘greenfield’ se recuperen»

La catedrática Silvia Rosas Lizárraga señala que son las brownfields las que dominan el escenario y esto solo revela, afirma, una mayor aversión de las empresas mineras al riesgo.

Presidenta del comité organizador de proEXPLO 2019, el congreso más importante de exploradores y prospectores mineros del país, y profesora de la carrera de Ingeniería de Minas de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Silvia Rosas Lizárraga habla en esta entrevista del difícil métier de las exploraciones en minería.

Especialista en evaluación de cuencas sedimentarias carbonatadas asociadas a yacimientos minerales y doctora en Mineralogía por el Instituto de Mineralogía y Petrografía de la Universidad de Heidelberg (Alemania), Rosas cree que “en un país como el nuestro, en el cual la economía y el desarrollo están basados en su gran riqueza mineral, es indudable que el Estado debe ser el principal interesado en fomentar y hacer lo necesario para atraer la exploración minera”. ¿Lo entenderán todos del mismo modo?

La inversión en exploraciones mineras en el mundo ha aumentado pero aún no llega a niveles de hace algunos años. ¿Es este un fenómeno mundial o una característica particular del Perú?

Los ciclos de recuperación de la inversión minera ocurren recurrentemente, tratándose de un fenómeno internacional que afecta a nuestro país en particular, ya que somos uno de los principales objetivos de inversión en exploración minera a nivel mundial.

Los niveles de recuperación son variables. Actualmente existen otras industrias, principalmente ligadas a tecnología moderna, que compiten en el interés de los inversionistas y por ende compiten con la inversión en exploración minera. Nuestra ventaja geológica debe ser aprovechada para atraer el interés en nuestra industria, pero para ello se debe hacer lo necesario para derribar, en vez de construir, barreras regulatorias desmedidas o de difícil trámite.

Los estudios más serios de exploración sostienen que el oro es el metal más buscado. ¿A qué se debe esto?

La estabilidad química, la atractividad del color y del brillo del oro lo hacen un mineral único, reconocido así desde el apogeo de las principales civilizaciones del mundo antiguo. Aunque actualmente el oro ya no respalda a las monedas, sigue siendo material de refugio económico para los mercados de todas las escalas.

Un hecho resaltante es que el capital de riesgo también se destina hoy, como nunca antes, a la exploración de litio, cobalto y tierras raras. ¿A qué obedece este cambio?

Coches eléctricos, celulares y otras tecnologías modernas demandan estos materiales, motivo por el cual se han dado estos cambios en la preferencia de la inversión minera. Yo no diría que es una moda pero sí que es un hecho que algunos de estos materiales se necesitan en tan pequeñas cantidades en la tecnología moderna, que es posible que las fuentes que se encuentran a disposición cubran esta demanda y que por lo tanto el “boom“ de exploración por estos materiales pudiera disminuir en intensidad en un cierto tiempo.

¿Hay litio y cobalto en el país en abundancia como para convertirnos en posibles productores de estos metales de moda?

Hay información de reservas de litio en algún yacimiento peruano, en cobalto existe reporte de algunas anomalías. Respecto a litio podemos convertirnos en productores y sin duda mayores campañas de exploración por estos materiales estratégicos sería conveniente, sin embargo, eso no significa que esta actividad debiera ocurrir en desmedro de la exploración por los metales tradicionales, los cuales no pierden importancia, siguen siendo necesarios y sobre los cuales se puede decir que el territorio nacional solo ha sido “arañado“ hasta el momento.

¿Se han hecho grandes descubrimientos en exploración minera últimamente?

No es extraordinario encontrar reportes de hallazgos en regiones con potencial conocido y específico para ciertos “commodities”, como el caso particular del norte de Chile en los últimos años. Pero también frecuentemente se reporta el hallazgo de nuevos e importantes cuerpos minerales en yacimientos en proceso de extracción, como algunos casos peruanos. Además de ello hay países en el mundo en donde hay una riqueza mineral potencial importante y reconocida en los últimos años, como el caso de Afganistán, pero en donde la industria minera es una actividad poco desarrollada. También hay que mencionar los depósitos en condiciones submarinas reportados en los últimos años para tierras raras y otros materiales, como por ejemplo en Japón. 

¿Qué papel debe jugar el Estado en el fomento de la exploración minera? ¿Nuestro Gobierno lo hace?

En un país como el nuestro, en el cual la economía y el desarrollo están basados en su gran riqueza mineral es indudable que el Estado debe ser el principal interesado en fomentar y hacer lo necesario para atraer la exploración minera. Esto es absolutamente posible en el marco de una minería responsable y sostenible.

Nuestro Gobierno manifiesta estar interesado en este fomento, pero en la práctica no siempre se da. La ausencia en zonas de conflicto de origen político alrededor de distritos mineros es un ejemplo al respecto. También lo es la inclusión de conceptos poco claros o mal entendidos, como el caso de las “cabeceras de cuenca”, que afectan a la exploración por materias primas, pero que igualmente afectan a otras industrias.

Ahora bien, ¿qué rol debe desempeñar la academia en este asunto?

Por el lado de la academia, existen dos aspectos fundamentales: uno es la formación de excelencia de los futuros profesionales y, el otro, el desarrollo de investigaciones tanto de base como aplicadas. Hay que señalar que estos dos aspectos están intrínsecamente relacionados, ya que no se puede ofrecer buena formación si no se desarrolla investigación de calidad.

Tenemos instituciones educativas que trabajan seriamente en estos dos aspectos, pero sería ideal que todas la hicieran, como ocurre en los países caracterizados por contar con educación superior destacada. La nueva ley de educación universitaria, aunque perfectible en algunos aspectos, busca precisamente que la educación en el país avance hacia esos estándares.

Existe sin duda un largo camino que tenemos que empezar a transitar para cerrar el círculo como instituciones académicas de primer orden, que estén en capacidad de sacar adelante unidades de investigación al servicio de la industria y la sociedad.

¿Hoy estamos ad puertas de un renacer de las exploraciones greenfield o no?

Lamentablemente no existen en la actualidad indicios razonables que nos indiquen que las exploraciones de este tipo vayan a recuperarse a los niveles alcanzados a inicios de esta década, por el contrario, hay una marcada profundización de las exploraciones brownfield, lo que no es malo, pero si una tendencia basada en el riesgo que actualmente las empresas quieren asumir.

¿Qué hacer para fomentar aún más la exploración minera?

Conocedores del gran potencial geológico de nuestro país y lo poco explorado a la fecha, existe un gran margen para incrementar los recursos y reservas mineras a nivel nacional. Considero que lo primero en lo que debemos trabajar es en contar con un sistema regulatorio simple que reconozca la mínima afectación ambiental que significa la actividad exploratoria y, sobre esa base, formular reglamentos que disminuyan los trámites e institucionalicen el silencio administrativo positivo.

Por otro lado, es fundamental que el Estado en todas sus instancias difunda la diferencia entre exploración y explotación minera, de tal manera que las poblaciones y comunidades comprendan no solo la trascendencia de la actividad exploratoria sino su real impacto en el medio ambiente que, de ninguna manera, pone en riesgo a su entorno ni a la fauna ni flora.

¿Cuál es el tema de fondo que obstruye la obtención de las licencias sociales para poder explorar?

Si nos remitimos a las causas estructurales de la pobreza extrema que existe en especial en las zonas alto andinas, sin duda es la ausencia histórica del Estado la que ha postrado a estas poblaciones a condiciones de vida de subsistencia sin oportunidades de contar con los servicios básicos que garanticen niveles adecuados de salud, educación e infraestructura para el desarrollo, que les permitan contar con las herramientas necesarias para una informada toma de decisiones e identificar lo mejor para su bienestar y en futuro de sus familias.

Hay que añadir que esta situación genera una vulnerabilidad aprovechada por agentes políticos con agenda propia y desinterés en el bienestar de las personas y del país.

¿En qué etapa están las empresas exploradoras respecto a la utilización de nuevas tecnologías?

La industria minera a nivel mundial se caracteriza por incorporar lo último del desarrollo tecnológico en sus operaciones con el fin de optimizar sus costos. De esta realidad, no son ajenas las empresas exploradoras que actualmente utilizan imágenes satelitales multiespectrales, geoquímica, geofísica y geoestadística para tener un mayor acercamiento a los posibles recursos existentes en el subsuelo.

Igualmente, hay una lista de tecnologías modernas, como está el uso de drones que han permitido perfeccionar la teledetección para la prospección geológica, que han llegado al país de la mano de las empresas de exploración minera. En el proEXPLO2019 estamos dando un espacio especial para discutir y aprender más a cerca de estos cambios tecnológicos que ya se encuentran en aplicación en la exploración minera.

¿Por qué el mensaje del proExplo de 2019 es “ciencia, innovación e inversión estratégica”?

La idea en esta décimo primera versión es reforzar el mensaje que la exploración minera debe ser entendida desde una visión integral, ya que cada una de sus actividades forma parte de una cadena de valor la cual permite consolidar los hallazgos de nuevos yacimientos. El aspecto científico que está íntimamente ligado con la innovación y la inversión estratégica, son fundamentales para incrementar los recursos y reservas mineras, y deben ser vistos como parte de un proceso que genera valor sin afectación del medio ambiente, a la vez que constituye la base del desarrollo minero tan importante para un país como el nuestro, ingente en recursos minerales, que son básicos para el progreso de la humanidad a estándares cada vez más altos de confort y que permiten ampliar las expectativas de vida de los seres humanos.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)