Promet Perú montará edificios adicionales en campamento minero de San Rafael

Promet Perú ha ganado un nuevo contrato y esta vez con la empresa Minsur para montar edificios adicionales en el campamento minero de la unidad San Rafael, en la región de Puno. Patrick Gómez, jefe comercial de la empresa, afirma que estos nuevos componentes serán parte del proyecto B2, que lleva a cabo la minera y cuyo fin es aprovechar los relaves para aumentar la producción de estaño. Gómez afirma que se trata de edificaciones destinadas para capacitaciones, vestuarios y otros.

Promet es la empresa que el año pasado se adjudicó dos jugosos contratos: uno para construir el campamento principal del proyecto Quellaveco y otro para erigir el campamento del proyecto Mina Justa, y ahora, cerca de culminar con estos demandantes trabajos, y siempre según el ejecutivo de la empresa, está “a la expectativa de dos contratos adicionales, muy grandes” para Quellaveco. El resultado lo conocerán pronto. Estos serán edificios para la mina en operación. Además, aparte de haber instalado el campamento, Promet también se encarga de la construcción de nuevas estructuras en Mina Justa, en Ica.

La firma Promet construyó el campamento minero Salveani, del megaproyecto de cobre Quellaveco, en el primer trimestre del año con un presupuesto de US$53 millones. Con Anglo American, esta empresa peruana ha trabajado desde el 2012. En el 2015 instaló el campamento de construcción y ahora montó un campamento nunca antes visto en la minería peruana para este proyecto de US$5,300 millones en la región de Moquegua: se trata de trece edificios de cuatro pisos cada uno se elevarán en el horizonte. Trece edificios modulares con los más altos estándares de seguridad y confort: modulares de alta gama Dlux. Además de una edificación de 15,000 metros cuadrados, una sala multipropósitos de dos niveles.

El campamento de Quellaveco está proyectado para alojar alrededor de 4,500 personas. En tanto, el campamento de Mina Justa, también en manos de la empresa, tiene capacidad para alojar a 3,500 personas.

El negocio minero representa actualmente más de la mitad de los ingresos de Promet, y Patrick Gómez, consciente de ello, intenta diversificar las fuentes de ingreso de la organización, que busca contratos en el sector educativo, salud y hasta en la agroindustria. No obstante, sabiendo lo cíclico que es el negocio minero, intenta mantener en su radar los futuros y principales proyectos mineros que podrían despegar con mejores vientos a favor.

“Estamos viendo muchos campamento, tenemos más o menos una prospección de diez posibles alternativas y solo en el Perú. Cada una de ellas está en etapas de desarrollo diferentes”, indica. “De estos diez, creemos que cuatro podrían cerrarse el próximo año”. ¿A cuáles se refiere el ejecutivo? ¿Tía María, Corani, San Gabriel u otros?

No obstante la incertidumbre y suceda lo que suceda, lo cierto es que en Promet las esperanzas de crecimiento son elevadas pero realistas comparadas con las del año pasado, cuando ganaron los contratos con Quellaveco y Mina Justa. “Este año vamos a tener buenos resultados, aunque no tan buenos y es que el año pasado fue excepcional. Es muy raro que en Perú se concreten proyectos de esa magnitud al mismo tiempo”, reflexiona, para luego añadir que la empresa, como muchas otras tantas proveedoras de servicios, está “a la expectativa de lo que suceda con Tía María”, el proyecto minero de US$1,400 millones de Southern en Arequipa, cuyo EIA vence en agosto próximo. En el radar de Patrick Gómez también aparecen Corani, Pampa de Pongo y proyectos acaso menos probables como La Granja y Pukaqaqa.

La planta de producción de Promet está en Lurín y además cuenta con un terreno de 10 hectáreas en Cerro Azul para su “futura planta industrializada”, revela Patrick Gómez.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)