«Quizá algunos proyectos no podrán ir»: especialistas se disparan ideas por Tía María

El Capítulo de Minas del CD Lima del Colegio de Ingenieros del Perú organizó el conversatorio “Tía María: Mitos y realidades sobre el proyecto minero”. Este tradicional “Martes de la Ingeniería” contó con la conferencia del ingeniero Walter Casquino, expresidente del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) , acompañado de un panel de diferentes disciplinas profesionales. Casquino hizo un resumen de la situación externa e interna de la minería en el Perú, pero las batallas argumentales llegaron después. Todos tenían algo que decir sobre Tía María.

Pablo Bustamente, director de Lampadia, sostuvo que el problema de Tía María es más simple de lo que parece. Manifestó que sencillamente hay gente que simplemente no quiere minería. Un ejemplo de ello, señaló, es Quellaveco, una operación minera que por años ha desarrollado un programa cuidadoso, con un fondo social negociado incluso por el actual presidente Martín Vizcarra, pero que ahora también sufre de un paro producto de la exacerbación de los sucesos del proyecto Tía María.

“Es evidente que existen errores que hay que subsanar. Sin embargo, hoy en Cocachacra hay atención de salud 24 horas al día, cuando antes era solo cuatro. Southern ha hecho un programa social intenso, pero que no conocemos en Lima y, aún más los que se oponen al proyecto”, sostuvo.

Marina Irigoyen tiene una visión distinta del extremo. Para la co-coordinadora del Grupo de Diálogo Minería y Desarrollo Sostenible, existe información limitada e inexacta sobre el proyecto de US$1,400 millones. “La información es un canal por el cual doy a conocer lo que a mí me parece importante -dijo-. En ese sentido, ha faltado un diálogo en donde se conozca lo que el otro ve con interés, respondiendo a sus interrogantes y produciendo un flujo de ida y vuelta”.  “Quizá algunos proyectos no podrán ir. Hay que mirar al sector minero en general, y tal vez no al proyecto”, añadió.

En la reunión también estuvo presente Xenia Forno, socia del estudio Rubio, Leguía Normand y especialista en derecho minero. Lo que le preocupa a la abogada son los argumentos poco sólidos para detener un proyecto y más aún la posible resolución del Consejo de Minería. “El Consejo suspende la licencia de construcción argumentando la presencia de conflictos sociales. Bajo ese criterio, cualquier otra resolución, bajo la amenaza o presión de cualquier grupo de interés, tendrá que aplicar esa misma receta. Todas las resoluciones, que por norma general no suspenden sus efectos, serán suspendidas. Eso es preocupante”, indicó Xenia Forno, quien entiende que las normas son para todos por igual, “gusten o no”.

Pero también llovieron críticas para la industria minera peruana. Óscar Schiappa, director de Agro Andino SRL. A juicio de Schiappa, “existe un discurso oficial, del cual no se sale”. Sostuvo que la industria minera tiene “poca capacidad para ver más allá, y para entender a quienes piensan distinto”. “Ese es uno de los principales elementos que ocasionan que acumulemos fracaso tras fracaso”, añadió. 

“¿Cómo es posible, con la enorme cantidad de recursos que moviliza de carácter financiero y profesional el sector minero peruano, seamos tan incapaces de poder desarrollar una minería que sea social y ambientalmente sostenible? ¿Cómo es posible que nos tropecemos tres veces con la misma piedra?”, reclamó.

Al concluir el debate, el ingeniero Oliverio Múñoz, presidente del Capítulo de Ingeniería de Minas CD Lima-CIP, tuvo que pedir calma a los participantes. Evitó acaso los primeros heridos por el conflicto Tía María 2019.

 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)