Refinería La Pampilla: Repsol inaugura planta que producirá combustibles con bajo contenido de azufre

Refinería La Pampilla: Repsol inaugura planta que producirá combustibles con bajo contenido de azufre

Repsol inauguró su moderna planta para producir combustibles con bajo contenido de azufre. Producirá localmente la totalidad de gasolinas con menos de 50 ppm (partes por millón) del elemento químico tras culminar la construcción de las unidades que permitirán no solo la desulfuración, sino también la mejora de calidad de este tipo de combustible líquido.

Unos US$741 millones invirtió la empresa de capitales españoles para la adecuación de las instalaciones de Refinería La Pampilla, que puso en producción las unidades de desulfuración de diésel; desde enero pasado, las gasolinas de alto octanaje producidas por la Repsol cumplen son más respetuosas con el medio ambiente.

Antonio Brufau, presidente de la petrolera española, ha destacado hoy, poco antes de que el rey de España, Felipe VI y el presidente Vizcarra descubrieran la placa conmemorativa que con la nueva unidad, que Repsol reafirma su compromiso por la sostenibilidad y la calidad de sus productos.

La refinería de La Pampilla, situada la provincia de El Callao, a 30 kilómetros al norte e Lima, entró en funcionamiento en 1967. En 1996, tras un proceso de apertura económica en Perú y promoción de la inversión privada, la compañía pasó a formar parte del grupo Repsol.

La infraestructura de La Pampilla, que representa aproximadamente el 50% de la capacidad de refino nacional, acompaña la expansión del parque automotor, dotándolo de combustibles de calidad producidos en el país y de bajo contenido en azufre. El incremento de la calidad de los combustibles, responde también a las necesidades de vehículos nuevos, de mayor eficiencia, provistos de sistemas de control de emisiones gaseosas.

Las nuevas gasolinas producidas, además de reducir las emisiones de dióxido de azufre, mejorarán también otras propiedades de calidad, que permitirán una mayor eficiencia y rendimiento en el funcionamiento del motor, una mayor vida útil y menores gastos de mantenimiento, reduciendo la huella de carbono.

Para la construcción de esta nueva unidad se empleó a más de 2,500 personas y se requirió cerca de 11 millones de horas hombre.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)