Shougang y autoridades de Ica reconstruyen Templo del Señor de Luren, destruido por terremoto de 2006

Después de cerca de 12 años de que el terremoto de Pisco provocara la destrucción del Templo del Señor de Luren, el Patrono de Ica retornó a su casa gracias al mecanismo de Obras por Impuestos y el financiamiento por S/36 de la minera Shougang Hierro Perú SAA.

La minera asumió el reto de ejecutar el proyecto que incluyó la construcción, habilitación urbana y ornamental del Templo del Señor de Luren, en coordinación con las autoridades locales.

El 26 de noviembre del 2016 se inició la elaboración del expediente técnico y el 24 de octubre del 2017 empezaron los trabajos por parte del Consorcio Luren, conformado por las empresas Cosapi S.A e IVC Contratistas, y concluyeron el 31 de marzo último, refiere la agencia pública Andina.

El proyecto denominado “Recuperación de los servicios religiosos y de tradición religiosa del Santuario del Señor de Luren de Ica” ocupa 5,791 metros cuadrados.

Comprendió la construcción, restauración de naves (principal y laterales), altar lateral, la ampliación de todas las zonas intervenidas y el desmontaje y restauración de todas las pinturas, accesorios y otros del recinto.

La obra, que tiene un área techada de 1,920.63 metros cuadrados, contempló la construcción de cercos metálicos, cisterna, servicios higiénicos, arquerías, pérgola, glorieta, quioscos, veredas, entre otras. Informan que su sistema antisísmico empleado brinda un tiempo de vida no menor a 500 años a la nueva estructura.

En la reconstrucción de la cúpula participaron escultores, pintores y arquitectos. El altar mayor, lugar donde reposa nuevamente la venerada imagen del Patrono de Ica, cuenta con una gran cruz de mármol travertino.

Para reforzar los 3,400 metros cúbicos de concreto armado que demandó la reconstrucción de los muros del Santuario del Señor de Luren se utilizaron más de 330 toneladas de acero.

En suma, en los 523 días de trabajo de reconstrucción, la minera y las autoridades locales lograron edificar un templo idéntico al colapsado, pero con un mayor aforo (bancas para unas 700 personas).

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)