«¿Uno viene al trabajo a ganarse la vida o a perderla?»: La seguridad como calidad en Buenaventura

La seguridad es un indicador de la calidad de los procesos y un accidente en la operación minera la menoscaba. De este modo interpretan la seguridad en Compañía de Minas Buenaventura, para quienes está gastado ese “paradigma limitante” de “la seguridad es primero”. “La seguridad es responsabilidad del funcionario a cargo del proceso”, refirió Tomás Chaparro, gerente de Seguridad de la empresa.

El anhelo de Buenaventura es “lograr la ansiada meta de cero accidentes en cinco años” y tras ello “minimizar o desaparecer el área de seguridad”. “¿Uno viene al trabajo a ganarse la vida o a perderla?”, preguntó en el segundo día de la Semana de la Minería, organizada por el Capítulo de Ingeniería de Minas, Consejo Departamental de Lima.

Un mal muy extendido en el sector es el de las estadísticas. Vemos en los números, sostuvo, lo que queremos ver y no lo que es en realidad. “Mi fin no es quedar bien (con los directores) sino decirle la verdad a la empresa; los accidentes suceden y en la medida que se conozca el problem, se puede corregir”, expresó. “No pongamos la carreta delante de los caballos”.

Para este ejecutivo, si se hace bien el trabajo en seguridad, el área a cargo deberá desaparecer para transformarse en parte esencial del área de calidad. “La mejor empresa minera es la que tiene la menor cantidad de personal en seguridad”. Y añadió: “Un proceso productivo con accidentes es un proceso de calidad baja”.

En el 2019, se reportaron cuarenta accidentes fatales y a juicio de Chaparro, la industria peruana tiene un gran problema allí puesto que mejora un año y al otro empeora. No hay continuidad y menos estabilidad. “Eso quiere decir que no tenemos controlado el proceso”, apostilló. “La línea debería ser decreciente pero es una línea (de accidentes) con altibajos (…) el verdadero costo social son las familias de esos fallecidos”.

El cambio es necesario para poder salir de esta tendencia y una parte de la ecuación es la tecnología y la otra es que las personas cambian su forma de pensar sobre la tecnología, que es al fin y al cabo una cultura. “Suelen decir que en minería siempre ha habido y siempre habrá muertos; esa es una idea limitante, negativa que no nos permite evolucionar”, declaró el ejecutivo de Buenaventura, que en cuyas minas trabajan alrededor de 15,000 personas (20% de ellos en planilla de la mina y el 80% de contratas).

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)